Cada vez resulta mas complicado poder salir a pescar los atunes, la administración ha puesto todas las trabas posibles para dificultar la pesca recreativa de esta especie, incluso sin muerte, porque según la ley vigente en época de veda los deportivos no nos podemos ni acercar a un banco de atunes con las cañas a bordo, nos podrían sancionar y es lo que ha pasado en algunas zonas del Mediterráneo norte. Por suerte nuestra veda ha concluido y al menos podemos disfrutar sin muerte de la pesca de estos potentes pelágicos.

 

Primera jornada de la temporada

Con un parte meteorológico favorable, zarpamos de nuestro puerto base hacia la zona elegida, en este caso algo mas alejado que de costumbre para intentar dar con los sanjuaneros que se mueven por el veril de los 2000 metros. Tras una hora y media de navegación y algo mas de 25 millas, llegamos a las coordenadas elegidas. Con la incertidumbre que acompaña siempre la primera jornada de la temporada, empezamos a calar cañas. Dos cañas pegadas a la popa del barco, dos mas por encima de la tercera ola, aún no hemos calado la quinta cuando dos de los carretes empiezan a cantar con ganas. ¡Que estreno! No hemos tenido ni tiempo para acabar de colocar las 8 cañas que ya han picado. Se trata de 2 atunes pequeñitos, rondando probablemente los 10 o 12 kilos, que en pocos minutos son vencidos y devueltos al agua en perfectas condiciones. La zona parece animada, empezamos a divisar grupitos de pardelas volando bajo, una ballena a media milla y ¡sorpresa! Aparece un grupo de 8 calderones, que como si de delfines se tratara, van abriendo paso al barco en nuestra proa colocados en formación y jugando entre ellos. Un espectáculo que hacía muchas temporadas que no veíamos. Tras el desfile y ya con todas las cañas al agua recuperamos posición hacia el punto de las picadas. Aún no hemos llegado, cuando se repite la acción, ahora son 3 los atunes que muerden nuestros Rapalas, todos ellos del mismo tamaño, y nuevamente son liberados. Pescamos siempre con equipos ligeros, cañas Tiagra XTRA Stand-Up de 12-20 libras con carretes Shimano TLD 25 y Tiagras de 30 libras. Cargados con monofilamento de 30 y 40 libras. Con estos equipos hemos conseguido peces por encima de los 30 kilos sin haber sufrido por el material y al mismo tiempo disfrutando incluso con los atunes de 6 o 7 kilos. Se trata de pasarlo bien, notar al pez al otro extremo del sedal, ver curvar la puntera, pero sin perder el control y con estos equipos lo conseguimos. No sé que gracia tiene recuperar un atún con una caña rígida como un palo de escoba y que este vaya haciendo surf por encima del agua.

Seguimos con nuestra ruta programada alejándonos de la zona, para intentar dar con algún banco de mayor tamaño, pero nos sucede todo lo contrario, como mas nos alejamos de menor tamaño son los atunes. Divisamos algunos bancos comiendo en superficie que nos arrasan las muestras, consiguiendo incluso una picada de 6, pero de ejemplares rondando los 5 kilos. Decidimos cambiar de nuevo de zona, pero parece que tengamos los atunes pegados a la popa y nuevamente repetimos picadas múltiples de los pequeños. Hartos de dar vueltas decidimos volver a la zona donde hemos empezado y nuevamente volvemos a dar con ellos, ahora algo menos dispuestos a colaborar, pero haciendo entretenidas las pasadas. Terminamos la jornada haciendo unos lances a spinning, consiguiendo un último ejemplar que le pone la guinda al pastel. Un estupendo inicio de temporada, con muchas capturas y la satisfacción de haber devuelto todos los ejemplares vivos y en perfectas condiciones al agua, poniendo nuestro ínfimo granito de arena para la recuperación de esta amenazada especie.

Texto y fotos: David Juanola

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.