Son muchos en la actualidad los tramos catalogados como de pesca intensiva dentro del país. Con una corta historia y tradición son tramos intensamente repoblados, cuentan con el apoyo de muchos pescadores que deciden tener una agradable y cómoda jordana de pesca con posibilidades de tener capturas o son refugio de otros cuando acaba la temporada de nuestra trucha común.

Fruto de las continuas repoblaciones un pequeño numero de peces escapados sobrevive los primeros días en el río, ya sea porqué sean fugitivas de algún anzuelo o por la propia desconfianza que da la supervivencia. Estos peces habitualmente los de mayor porte llegan a integrarse en el río siendo capturas esporádicas en muchos casos. Son expertas en pasar desapercibidas y aprenden a alimentarse de manera selectiva, pudiendo pasar años en el río como cazadoras oportunistas.

Como teoría esta muy bien y comentábamos mucho la teoría cuando pescábamos tramos intensivos con un buen aporte de caudal. Pero normalmente te centras en los peces más “fáciles” teóricamente.  Así que esta técnica va dirigida a cuando vas a un intensivo y te encuentras que te has equivocado de día; baja un mar de agua con poca visibilidad o tienes 5º C. en el agua. Estos días los lances fácilmente se acaban haciendo con  las cañas en el bar

Hace ya más de 3 años que me dio por sacar de teoría esto de los peces grandes, aquel día no tenía nada que perder ya que eran las 12 y llevaba una de muestra. Mi gran compañero plegaba y pedía el cambio de tercio. No me lo pensé, monte un  Rapala original de 5 cm. Rojo para que se viera bien y lancé a la primera postura en la cual pudiera estar apostado un pez de este tipo. Un agujero de la orilla donde entraba a gorgotones una fuerte corriente. Tres segundo estuvo el original batiéndose en aquella corriente cuando la caña doblo sacando sedal río abajo. Una batalla dura con momentos frenéticos, buscando la corriente y los obstáculos. La digna adversaria arco iris de mas de 2 kilos me devolvió la ilusión de sacar un ejemplar de calidad y bravura aunque algunos pretenden  desprestigiarlas, nada tiene que envidiar a un barbo, trucha o bass aquella arco iris fue la primera de 3 picadas mas de las cuales otra más de igual porte acabaron en tierra.

Este fue el principio…, a día de hoy cuando visito los intensivos o zonas aledañas (donde la legislación lo permita) siempre llevo varios peces artificiales. Y gracias a esto quito jornadas pecaminosas en busca apasionada de comunes que por escasez y talla es tiempo de devolver al agua. Y sinceramente teniendo las predilecciones de uno aparte, apostar por una jornada que te de dos o tres capturas de esas que te dejan el recuerdo durante tiempo de cómo fue su captura, da vida al pescador.

Anotaciones a tener en cuenta para intentar la captura de estos ejemplares:

  • Tener conocimiento de repoblaciones, no tiene que ser por obligación en los intensivos muchos tramos aledaños a estos mantienen poblaciones de buena talla…
  • Buscar ríos medianos o grandes, con caudal todo el año.
  • Peces grandes comen peces, por tanto único señuelo son los peces artificiales de 3,5 y 9 cm.
  • Caudales altos y con turbidez no molesta para comer a este tipo de peces.
  • Insistir las posturas donde intuyamos que pueda estar apostado un pez. Aun así, en algunos casos la picada se produce a la décima lanzada.
  • Recogida pausada pero dando vida al señuelo, estos peces acaban por embestir.
  • Los colores llamativos si pescan tanto en agua turbia como clara.

Si tenéis la posibilidad y la paciencia os aseguro que tendréis capturas explosivas e inolvidables ante unas muy grandes y meritorias adversarias.

Buena pesca.

Artículo escrito por: Manuel Pérez Caballero.

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