Básicamente, un carrete moderno de pesca es un conjunto de mecanismos compuestos por distintos elementos, cuya finalidad consiste en almacenar una reserva de línea, con posibilidad de ser desplegada y plegada de nuevo durante los actos de lanzado y recogida de la misma y a su vez también con posibilidad de regular la tensión de esta línea, para evitar su rotura durante la captura de un pez.

De todos los elementos de un carrete de pesca destacan por su importancia los siguientes.

El cuerpo o carcasa, donde se aloja la manivela de recogida y el corazón de los mecanismos de transmisión de potencia, engranajes, coronas, piñones, rodamientos, así como el eje de oscilación de la bobina.

La cazoleta, que alberga la bobina del carrete y soporta el mecanismo del pick-up, imprescindible para bobinar el hilo sobre ésta.

La bobina, elemento donde se aloja el hilo bobinado y el mecanismo de freno que permite la regulación de la tensión del mismo.

Los primeros materiales constructivos utilizados en las carcasas, las cazoletas y las bobinas para este tipo de carretes fueron la calamina, la chapa metálica y el latón, así como las diferentes aleaciones de estos metales. Las cualidades de resistencia mecánica de estos metales, frente a los golpes, resistencia a la fatiga y al desgaste por fricción y el peso, hacían que estos carretes tuvieran una vida útil muy limitada, comenzando a tener problemas de holguras, desgaste prematuro y roturas irremediables ante caídas y golpes. Cuando se fortalecían estos elementos en base a incrementar los grosores de material, los carretes se hacían pesados y toscos en exceso, dificultando la actividad de pesca.

Con la irrupción de los polímeros de plástico en la vida del ser humano, llegaron también los primeros carretes de pesca fabricados con este nuevo material. Indudablemente los carretes hechos de diversos tipos de plástico eran mucho más ligeros que sus predecesores y también más resistentes en la mayoría de las ocasiones. Millones de carretes fabricados con este material inundaron y siguen inundando los mercados de todo el Mundo.

Por el contrario, una vez asimilado el uso de este material, se asoció de inmediato que los productos fabricados con este material eran sinónimo de barato y de baja calidad, dada la gran capacidad productiva por el fácil proceso de mecanizado industrial. Los materiales de plástico en un principio, permitían un gran potencial productivo, pero por el contrario estos primeros plásticos presentaban también algunos inconvenientes. En muchas ocasiones los ajustes desaparecían rápidamente por desgaste, los cambios de temperatura afectaban también a las dilataciones y contracciones de este material, e incluso los rayos del sol envejecían el material haciéndolo más frágil ante esfuerzos mecánicos, tensiones y golpes.

Otro gran problema con la fabricación de plástico era el equilibrio entre la elasticidad y la tenacidad, cualidades físicas necesarias para resistir con eficiencia durante la vida útil razonable de estos mecanismos.

Con el paso del tiempo, gracias al descubrimiento continuo de nuevos materiales metálicos y aleaciones, llegó otro cambio importante en la construcción y diseño de los carretes de pesca.

La era del aluminio mecanizado en frio y de las aleaciones metálicas modernas permite la fabricación de infinidad de productos, desde relojes de pulsera hasta los necesarios para la industria aeroespacial, con cualidades de efectividad largamente soñadas por fabricantes y diseñadores.

En el mundo de los carretes de pesca estos nuevos materiales no iban a pasar desapercibidos. Nombres como el magnesio, titanio o zirconio, comenzaron a sonar en las gamas de carretes de las marcas punteras del sector. Los carretes de gama alta e incluso media de algunas de las primeras marcas mundiales del sector, como es Shimano,  incorporan alguno de estos materiales en el cuerpo,  en el rotor y en la bobina. Todo un sueño para el pescador. Ligereza, resistencia, efectividad y belleza. Carretes de pesca que con un mínimo mantenimiento pueden durar cientos de jornadas de pesca con las mismas prestaciones que el primer día.

Pero en el mundo de la pesca deportiva, algunas empresas y particularmente Shimano, no descansan en la afanosa búsqueda de lo mejor y de lo más avanzado. Una gran inversión en I+D, un enorme equipo de ingenieros y técnicos, la utilización de los mejores y más avanzados materiales y fábricas propias, le permiten estar en la cumbre de las mejores marcas.

Shimano ha inventado decenas de nuevos conceptos e innovadores mecanismos aplicados a los carretes de pesca durante la última década. La última de estas recientes innovaciones ha sido la aplicación de un nuevo material en los cuerpos de algunos de sus carretes punteros, el CI4.

El material CI4 está compuesto de poliamida y carbono inter fusionados. En un principio este material se aplicó en la división de ciclismo sobre los soportes de freno Dura Ace, después de ver los resultados obtenidos en esta aplicación, se transfirió al mundo de los carretes de pesca. Las ventajas del uso de este material son inmensas, pues proporciona la resistencia de las mejores aleaciones metálicas, con la ligereza del carbono y con la total eliminación de cualquier tipo de corrosión y desgaste.

Estamos seguros que el CI4 no será el último material con el que Shimano siga fabricando carretes. Pero,  ¿qué material será el siguiente?

Tengamos paciencia, y hasta que esto ocurra apliquemos el eslogan de Shimano.

¡Usted sólo preocúpese de pescar! Que es lo que en definitiva importa.

 

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