El mes de agosto no es que sea el más propicio para la pesca del lucio, pero si resulta eficiente en determinadas Comunidades, en donde su pesca en fechas invernales resulta  casi un mito. Se trata sencillamente de aprovechar el verano en embalses de aguas frías, en donde el invierno resulta crudo, dificultando la pesca del lucio y a la inversa, obteniendo buenos resultados en fechas veraniegas.

Había quedado con Miguel sobre las ocho de la mañana en un embalse Madrileño, con la esperanza de poder clavar algún lapicero que se dejase orillar por sus aguas, cual fue nuestra sorpresa, al tener una bonita mañana de lucios.

Empezamos rastreando las orillas con Spinnerbaits Terminador en color blanco (añadiendo un pequeño trailer del mismo color), algo llamativo y que barriese terreno para conseguir una rápida localización de los peces. A pesar de la buena pinta que presentaba la orilla, portando grandes rocas de granito  y árboles sumergidos, nuestros amigos los exos no dieron la cara. Se trataba de un día de actividad, en donde se podían observar los bancos de carpas pastando por las orillas y cangrejos paseando sobre las rocas de superficie, no tenia mala pinta la situación y seguimos en busca del objetivo.

Después de dos horas de lances y de ver unos tímidos pero resabiados bases, decidimos cambiar de estrategia. Cambiamos nuestras spinnerbaits por señuelos Storm, concretamente el Glow Tiger de 15cm  y el Pearl, dos señuelos eficientes en aguas profundas, en donde esperábamos que diesen resultado. La primera picada no tardó en producirse en un puntal con 9 metros de profundidad, después de varias carreras, Miguel consiguió el primer lucio con 5,5 kg, todo un triunfo ya que nuestras intenciones eran más humildes.

Continuamos pescando y en uno de mis lances saqué del agua mi Storm sin cola, sustituyéndolo por otro del mismo porte en color Read Head (que provoca ataques salvajes) y cobrando en el siguiente lance, otro bonito lucio de 5kg. Una vez llegados a una pared de piedra que bajaba hasta los 11 metros, optamos por pescar con movimientos de sierra, algo tentador para el lucio y que no tardó en dar resultados, ofreciéndonos otras dos piezas de 2 y 3 kg. Fueon batallas portentosas y muy agradecidas, en donde nos demostraron que se encontraban en plenas condiciones de combate.

Terminamos la mañana,  pescando en unas grandes rocas de granito con bastante profundidad, en donde Miguel consiguió lo nunca visto. Después de que otro lucio atacase mi Rapala Super Shad Rap con librea Bluegill y me diera unas cuantas carreras de línea, conseguí fotografiarlo y devolverlo a sus aguas.

Finalmente, Miguel tuvo una fuerte picada. Las carreras delataban que se trataba de una buena pieza que había engullido su spinnerbait y la flexión de la caña era bastante respetuosa. Después de unos minutos de lucha, observamos que se trataba de una carpa común de 6kg que había atacado valientemente su señuelo, algo sorprendente pero no imposible.

Terminamos la mañana satisfechos, después de una buena jornada de Exos, en un emblemático embalse en el mes de agosto y con ganas de volver.

Artículo realizado por: Eduardo Zancada

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