Cuando se inicia en la pesca deportiva son tantas las historias escuchadas, todas ellas llenas de  fantasías, quienes las transfieren lo hacen  ya sea por su propia experiencia,  relatos escuchados en incansables conversaciones de amigos y a veces de lecturas encontradas en este vasto mundo, todo esto crea un marco que hace que el nuevo pescador alcance en su imaginación proezas que llenan sus sueños y que lo catapultan a la búsqueda de sus propias experiencias.

Pero ya más adentrados en materia de pesca, la magia de la misma es el resultante de una serie de pruebas y errores,  para alcanzar los sueños de pesca , el pescador encuentra, que debe ir  incorporando cañas, señuelos y carretes adecuados  para la actividad que realiza y que los mismos le faciliten un mejor desempeño y es por ello que debe buscar buena calidad en lo que usa, porque esta calidad redunda en buenos resultados…

El oleaje, la brisa marina, el agudo sonido de un ave marina a la distancia, aguas turbias en la mar, la caña y el carrete en un conjunto perfecto al lanzamiento a distancia, el señuelo escogido no al azar sino que el mismo emule a la presa preferida del depredador acuático,  en las aguas nadan incansables algunos buenos exponentes de los mismos.

La vibración del señuelo se percibe en la caña, el arrastre es consistente,  la mirada al horizonte y los músculos en tensión,  la mente se ajusta al momento, el sueño de la pesca, tantas historias y relatos llenan el espacio, un instante, la respiración se corta, el impacto es contundente, la línea se tensa violentamente, la caña se arquea y el carrete suelta cuerda ante el efecto de potencia generado por un gran pez , el pescador Dave Chaves, sabe que tiene que enganchar a la bestia, genera un efecto de palanca con repetición y los afilados anzuelos hacen contacto severo en la mandíbula  del ser acuático, este furioso en su estado natural como depredador de las aguas, muerde con fiereza el señuelo, aunque no tuviese anzuelos no lo dejará escapar, la tensión es suprema y la carrera natatoria del pez se alarga en el oleaje.

Como si no se pudiera despertar de un sueño magnífico, la pelea se desarrolla dentro del marco de fuerza, ingenio, paciencia y experiencia, el pez tiene todos los elementos para escapar, el pescador  su inteligencia y condiciones para usar su equipo de pesca, la línea de 12 libras de resistencia se tensa, el viento acaricia su superficie y genera un efecto sónico como si fuese la música cantada por las Sirenas a  los Dioses de los Mares.

Es así que los sueños se cumplen y el pescador de caña y carrete logra una victoria que será contada por largos años…

La Magia de la Pesca
Por José Manuel López Pinto
Rapala VMC y Shimano Professional Staff

 

 

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