En la provincia de Soria, a una distancia relativamente corta de la capital y en las proximidades de la población de Vinuesa, existe un precioso embalse alimentado por las aguas de un joven río Duero y de otro precioso cauce, el río Revinuesa. Es el embalse de la Cuerda del Pozo.Tan solo algo más de una década atrás, en este embalse vivían unas sanas poblaciones de truchas comunes, bogas y otros peces autóctonos.

Seguramente, sin tener pleno conocimiento de lo que ocurriría, alguien introdujo ilegalmente la lucioperca. Con las aguas repletas de alimento en forma de todos los peces autóctonos que allí habitaban, estos peces comenzaron a crecer y reproducirse de forma increíble, alcanzando incluso tamaños realmente grandes.

Por supuesto, las poblaciones de truchas comunes y bogas mermaron en la misma proporción en la que crecieron las de las luciopercas, hasta el punto de la práctica desaparición de estas.

Posiblemente ya nunca se volverán a producir las masivas subidas de bogas por el Revinuesa,  que tantísimos aficionados  a la pesca atraían y la captura de alguna trucha común en el embalse, ha pasado a ser algo como encontrar vida extraterrestre.

Indudablemente esto no es bueno, este pez jamás debería haber llegado a este lugar. Puede que durante un tiempo haya sido un atractivo distinto para los pescadores de la zona, pero se ha perdido parte de la biodiversidad, de la tradición y de la cultura de la pesca del entorno y de los pescadores de la región.

 

 

Eso sí, las hay muy grandes, pican relativamente bien y se dejan comer, un motivo más para conocer este precioso rincón de España y dejar muy claro que Soria existe.

 

 

Luis Enrique Serrano.

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