Llegadas estas fechas prenavideñas, la pesca en los ríos y embalses españoles se complica bastante. La temperatura de las aguas es baja, y la mayoría de las especies de peces están en un estado de letargo pronunciado.

Esto proporciona jornadas de pesca escasas en resultados y evidentemente de muy corta duración, dada la escasez de horas de luz.

Pero como casi siempre, hay una especie depredadora de primer orden, que está ahí, al pie del cañón para proporcionarnos algunas emociones fuertes en estas jornadas invernales. El lucio, ese pez  maravilloso, esquivo, grande y potente, nos puede deparar emociones fuertes, si sabemos acercarnos a el con sigilo y astucia.

Indudablemente para asegurar buenas posibilidades de acercar un buen lucio a nuestras manos, deberemos tener algunas cosas muy claras.

Los embalses de Extremadura y Andalucía, serán sin duda los candidatos principales para elegir nuestras salidas. Los inviernos en esas latitudes son más benignos que en otras masas de aguas más norteñas y los peces tienen más actividad durante más tiempo.

Las zonas de pesca deberán ser elegidas con antelación y meticulosamente, observando los posibles apostaderos de caza preferidos por estos depredadores.

Deberemos utilizar señuelos contundentes por su probada efectividad y por regla general, trabajarlos muy, muy despacio y con mucha paciencia.

Estos días atrás, en una visita a un embalse extremeño, comprobé por mi mismo la efectividad de una pesca lenta y paciente en un puntal con10 metrosde fondo y tocones de árboles sumergidos.

Los pescadores que corrían las orillas recogiendo sus señuelos de medias aguas con gran rapidez, solamente obtenían picadas de peces pequeños.

Durante más de dos horas, pescando con un Storm wildeye Swim Shad de 13cm color PRL, imitación alburno, conseguí obtener solamente dos picadas. El primer pez consiguió soltarse al rozar varias veces con una rama sumergida y era un buen pez.

La segunda picada se produjo en un pequeño cortado de rocas al final del puntal y a unos seis metros de profundidad. Este si lo conseguí sacar finalmente, un precioso lucio de casi un metro, que por sí solo hizo que las expectativas de ese día de pesca fueran positivas y nos dejara un grato recuerdo de esa jornada de pesca invernal.

 

¡Así que ánimo y al agua!, eso si bien abrigados. Los lucios os están esperando………

 

Luis Enrique Serrano

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