Nos encontramos en fechas casi invernales, las lluvias y bajas temperaturas se están haciendo presentes desde hace unas semanas. La actividad de nuestros queridos ciprínidos se empieza a ralentizar poco a poco y las picadas comienzan a ser más distantes pero de mayor calidad.

Es el momento ideal para empezar a reducir las cantidades de cebado en las sesiones de pesca y adaptarnos a la actividad progresivamente descendente de los peces. No podemos olvidar, que estamos tratando una situación muy genérica ya que varían todos estos factores en relación con la zona geográfica en donde nos encontremos y por supuesto, las poblaciones de peces que tengamos en el medio al que nos enfrentamos.

En mi última sesión de carpfishing, quedé con Carlos en el puesto de pesca  sobre las cuatro de la tarde, con la idea de aprovechar el atardecer, ese momento mágico que espera todo carpista. Habíamos preparado dos puestos de pesca días antes con bolas de engodo de  Stic Mix de Marine Halibut y semillas compuestas por trigo, maíz y cañamón, sin olvidar los  boilies y pellets de 10mm del mismo sabor de Dynamite baits.

Las condiciones meteorológicas eran favorables, una temperatura constante de día  sin cambios bruscos y acompañados de una cálida noche con frío amanecer.

Carlos optó por pescar con imitaciones de granos de maíz de goma de melocotón, con un color naranja fluro muy llamativo. En el resto de cañas, colocamos en nuestros hairs los respectivos boilies bien remojados de Marine Halibut de Dynamite Baits. Los pellets y boilies de este tipo, son bastante desagradable por su olor, prefiriendo los sabores dulces como la piña, banana o tutifruti, pero no podemos olvidar que su atracción en estas fechas hasta que entre el crudo invierno, es más que respetable y evidente. En consecuencia, no faltaron los pop-up de Pineapple Banana  y Chocolate Malt en el resto de cañas.

Con todo bien armado y cebando finalmente en la sesión de pesca con escasos boilies de forma precisa, nos dispusimos a pescar. A las tres de la mañana Carlos tuvo su primera picada, una larga carrera que casi termina en catástrofe perdiendo el carpón en los árboles de la orilla opuesta. Finalmente y tras una buena batalla nocturna, conseguimos ensalabrar aquella pieza, una bonita royal muy bien proporcionada y de buen porte.

Pasamos el resto de la noche casi sin dormir, pues se habían propuesto saltar sin parar y aquella actividad frenética nos mantuvo alerta. Finalmente y ya pasado el amanecer, saltó una de mis alarmas de forma tímida, terminando en carrera enérgica hasta que llegó a los árboles. Esta vez  si estaba bien enganchada, después de forzarla en varias ocasiones, conseguí sacarla de los árboles sumergidos. Temiendo por que mi línea SUFIX estuviese dañada, me decanté por trabajar el pez con mayor delicadeza, entrando finalmente en la sacadera y permitiéndome así la foto de rigor, para terminar devolviéndola a sus aguas.

 

Fue una sesión corta  pero eficiente, en donde los boilies de Marine Halibut de Dynamite baits nos demostraron una vez más su eficiencia. Desgraciadamente llegan fechas duras para el carpista, siendo el frío un duro adversario al que enfrentarse. Habrá que depurar las técnicas de cebado y estrategia de pesca, para poder capturar esas dichosas carpas invernales, que algunas veces, tanto se nos resisten.

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