En la mayoría de las Comunidades Autónomas españolas, existe desde hace algún tiempo una corriente aparentemente conservacionista que aboga indefectiblemente hacia la pesca de la trucha sin muerte, o lo que es lo mismo, a la pesca con mosca.

Una de las excusas que se aducen para tomar estas importantes medidas, es sin duda, la tremenda regresión que esta especie está sufriendo desde hace algunas décadas en muchos de nuestros queridos ríos trucheros.

Sin embargo, muchas de las personas al cargo de la gestión de la pesca de la trucha, no son pescadores y carecen por lo general,  de una adecuada amplitud de miras, para observar la globalidad del conjunto de problemas que padecen nuestros ríos, y por si fuera poco, están asesorados únicamente por pescadores de mosca, que todo hay que decirlo pertenecen a una élite, que en muchos casos, dada su formación son capaces de acceder más fácilmente al elenco de los gobernantes y gestores de este recurso.

Ya lo hemos dicho anteriormente y en muchas ocasiones, el problema de la escasez de truchas, no se puede achacar a los pescadores, más bien  y con plena seguridad, son otros parámetros los que están haciendo desplomarse a las poblaciones de nuestro querido salmónido autóctono.

Contaminación, urbanización de núcleos rurales, apertura de infinidad de pistas forestales, utilización irracional del agua para regadíos, presión de los cormoranes, falta absoluta de vigilancia de los ríos, falta absoluta de limpiezas de las márgenes, furtivismo……….¿Seguimos?Quizás sería importante que a las personas responsables de la gestión de la pesca en España, se les recomendara viajar a otros países, donde la pesca deportiva si es realmente importante y donde esta actividad es capaz de generar importantísimos recursos económicos, sociales y políticos.

Desde estas líneas queremos hacer un llamamiento general a los responsables de la pesca de las distintas Comunidades Autónomas, para que tomen una conciencia real  de una buena gestión de esta actividad.

En los últimos 10 años el número total de licencias de pesca ha descendido, tan dramáticamente, como las poblaciones de truchas de nuestros ríos.

Hoy todavía en algunas importantes Comunidades Autónomas trucheras, como es Castilla y León, las cifras de licencias rozan las doscientas mil.

La auténtica realidad de esas 180000 licencias, es que probablemente solamente un máximo del 10% son exclusivamente pescadores de mosca.

Entonces, ¿qué va a pasar con el resto, con ese 90% de pescadores que no pescan a mosca?Solamente hay una solución y se sabe cuál es, pero no se aplica: Cojan algunas truchas auténticas de los escasos pero todavía auténticos ríos que nos quedan, métanlas en las preciosas piscifactorías que han creado para ello, doten a estas instalaciones de personal cualificado para estas labores, e inunden nuestros cauces de preciosas truchas comunes que puedan ser pescadas por todos los pescadores que nos acerquemos a sus hermosos ríos.

De esta forma, estrían creando riqueza, en forma de puestos de trabajo, turismo y sobre todo amortizarían sin duda los enormes recursos económicos invertidos en las mismas.

Para salir de la crisis e incrementar la rentabilidad y sostenibilidad de estas instalaciones, se me ocurre incluso otra idea. Comercialicen los stocks sobrantes de truchas comunes al sector de la restauración y promuevan la producción de estas con denominación de origen de las diversas cuencas y comarcas implicadas, sin duda sería un gran éxito.

Sean valientes, amigos políticos, gestores y administradores de la pesca.

La elección de pescar con muerte o no, debería ser exclusivamente una decisión ética y moral del pescador, pero jamás una imposición, puesto que la pesca es un recurso extractivo para el ser humano desde hace al menos un millón de años y aunque no lo crean, muchos de nosotros seguimos teniendo algunos genes de nuestros antiguos ascendientes pescadores.

Luis Enrique Serrano.

Una Respuesta

  1. manuel

    yo diría algo mas, para que esas siembras prendan y puedan ser viables.

    Dignifiquemos los ríos, que se trabaje en como eliminar los tipos de contaminaciones que todavía están matando a nuestras especies o esos caudales no naturales que dejan las puestas en seco, porque nuestros preces también necesitan los regímenes de caudal a los que están adaptados.

    los ríos no pueden ser el vertedero de España, por su estado se puede ver como son las personas que los deben de cuidar!

    Un saludo.

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