Una buena forma de iniciarse en la pesca a mosca, dado la escasez y dificultad que tienen al principio los salmónidos, es la pesca de  barbos a mosca.

El barbo es un pez de la familia de los ciprínidos, es largo y esbelto, con el vientre plano y acostumbrado a comer a buscar alimentación en el fondo y en las orillas. Tiene los ojos pequeños y el hocico largo, con una boca saliente con la que absorbe la comida y unos barbillones, de ahí su nombre, a los lados.

El pescador  protagonista de nuestro reportaje de hoy se llama Guillermo, un joven de 16 años que ha descubierto en esta modalidad de pesca una pasión y una afición que intentaremos transmitir para futuros pescadores que, como Guillermo, han encontrado en esta práctica una forma de disfrutar de la naturaleza, un aliciente sano y divertido de conseguir momentos emocionantes y buenas capturas.

El lugar elegido es el embalse de Almendra, ubicado en la parte occidental de las provincias de Zamora y Salamanca, en la comunidad de Castilla y León. Este embalse recibe las aguas del rio Tormes, en la presa podremos admirar los parajes de los alrededores, realmente bellos y espectaculares, parecen sacados de lugares próximos al mar.

El equipo que utilizaremos es una caña G loomis de 10 pies línea 5, un carrete Shimano  L.A. Biocraft y una línea Cortland flotante de línea 5, también deberemos tener una buena reserva de de backing, las carreras del barbo son largas y potentes, sacándonos en muchas ocasiones muchos metros de línea; como se puede apreciar es un equipo ligero, lo que nos dará más emoción para sentir el pez y tener más sensaciones a la hora capturar los barbos. El terminal del bajo de línea no será inferior a un 18/20, debido a que el fondo del pantano es de roca granítica y  la abrasión con el roce de nuestro sedal nos puede producir muchas pérdidas de capturas.

No debemos de olvidarnos de unas gafas polarizadas, sin ellas la localización de los peces en muchos casos sería imposible y parte del éxito de esta pesca es la visualización del pez, para lo cual deberemos verlos a una cierta distancia para así poder sorprenderlos.

En cuanto a los señuelos, sin duda alguna, el que mejores resultados suele dar es la imitación de un escarabajo en foam, al que le podremos añadir un penacho fosforito para su mejor localización y visualización.

La mejor  técnica para pescar estos peces  es lanzar a pez visto, intentaremos sorprenderles cuando se acercan a las orillas, procurando adelantar nuestro señuelo a la trayectoria que  los barbos estén siguiendo en ese momento.

Pescando en los embalses, lo más importante es visualizar el pez  a la mayor distancia posible, como norma general seremos cautelosos y evitar que nos vean, evitar hacer  movimientos bruscos o ruidos que nos delaten, cualquier presencia para estos peces hará que huyan como alma que lleva el diablo. Una vez localizado nos acercaremos con sigilo, sin meter ruido de ningún tipo, la emoción de localizar un buen ejemplar suele provocar el comentario con el compañero y los peces, que no son tontos, suelen mosquearse, en el sentido literal, y nos quedaremos con las ganas.

Las mejores zonas de pesca son las playas sobre la que bate el viento y las reculas en las que suele entrar algún riachuelo que les pueda traer algún insecto o que les remueva el fondo del pantano.

Los días de viento, como es en este caso, suele ser el mayor  enemigo del pescador a mosca, pero es un buen aliado para que no  nos detecten los barbos, el oleaje suele atraer a estos peces a las orillas en busca de insectos, el agua rizada y movida de la superficie permitirá que la  visualización del barbo  sobre la superficie sea peor y podamos acercarnos más a los peces; eso sí, el señuelo deberemos ponerlo muy cerca del ángulo de visión del pez.

Los lances deberán ser largos, precisos y suaves, el golpeo del agua con nuestro señuelo cerca del pez puede producir que este se asuste y se pierda una buena oportunidad.

Cuando veamos que el barbo coge nuestro señuelo no deberemos precipitarnos clavando rápidamente, es mejor darle un poco de tiempo, puesto que a diferencia de las truchas, el barbo se toma su tiempo a la hora de comer y es mejor esperar un poco y luego clavar con fuerza. La arrancada de este ciprínido es  espectacular y los primeros metros  pondrán nuestro carrete a su  número máximo de revoluciones, procuraremos dejarle que saque línea, llegará incluso a sacarnos varios metros de backing, después de este envite empezaremos a recuperar línea poco a poco, cediendo en los distintos envites y poniendo la caña bien en alto para evitar que el sedal roce con el fondo del pantano. Un vez que tengamos el pez cerca  procuraremos dirigir su trayectoria lejos de obstáculos y hacia la orilla para evitar que su último esfuerzo, que lo hará, no os quepa duda, se nos pueda escapar. Una vez capturado y metido en la mejor cesta del mundo, que es la cámara de fotos, el devolverlo otra vez al agua nos dará una mayor satisfacción que su indulto y la oportunidad de volver a pescarlo, es simplemente el agradecimiento a la naturaleza por tener la oportunidad de capturar un pez potente y fuerte.

Puedo deciros que la emoción que producen estos peces con sus arrancadas brutales son pura adrenalina y son realmente adictivas  dejando en nuestra mente recuerdos inolvidables que os invito, como en el caso de Guillermo, a  conocer y a disfrutar.


Artículo de Javier Álvarez

8 Respuestas

  1. Amparo

    Enhorabuena al grupo Normark por publicar reportajes en los que los protagonistas sean chicos jóvenes que demuestran que la pesca no es cosa de carrozas y viejos veteranos, sino que también es una gran opción para que los jóvenes se diviertan de una forma sana disfrutando de la naturaleza. Esto sirve para que otros chavales tomen ejemplo. Seguid así.

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  2. javier

    Gracias Normark por vuestros productos y lo que haceis por el noble arte de la pesca.Ojala muchos jóvenes se aficionen y disfruten como el Guille.

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  3. Beatriz

    Me parece una iniciativa muy buena la pesca de esa modalidad. Los videos impresionantes.La cara del niño lo dice todo, más que un pantano parece estar pescando a la orilla del mar.

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  4. luis ventura

    ola soy portugues y me á gustado de ver tus videos e fotos.
    mi gusta mucho de pescar en embalse de almendra mas nunca he tirado barbos, solo carpas de 3 a 4 kg á la inglesa.
    queria de alguien me diga donde pescarlos en embalse de almendra, en outobre e noviembra
    muchas gracias

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  5. Martín

    Para no dañar al pez nunca lo debes arrastrar a la orilla, en su intento por escapar se golpeará con las rocas y se le dañarán las mucosas que le protege, utiliza siempre una sacadera o salabre que para eso los venden. Otra cosa muy importante que desgraciadamente es bastante habitual, nunca, nunca, nuca, les metas los dedos en las agallas, esto los perjudica gravemente!! Es muy importante transmitir buenas maneras en nuestro deporte!!! Saludos y buena pesca!

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