Marzo y abril han sido pródigos en lluvias en prácticamente toda la geografía española.

Como consecuencia de estas  abundantes precipitaciones los embalses se encuentran en la actualidad en condiciones inmejorables para la pesca del bass.

En muchas de estas aguas este pez se encuentra en pleno proceso de freza, por lo que tendremos que ser responsables con nuestras capturas, devolviéndolas la libertad para asegurar así las generaciones futuras de peces de esta especie.

Hace unas semanas hicimos una salida de pesca a un embalse próximo a Madrid, el embalse de San Juan, y la verdad es que disfrutamos con peces verdaderamente importantes y con un gran número de picadas de peces cuarterones.

En nuestros equipos de spinning, montamos vinilos TriggerX, en Texas y Wacky. Lizads, Flappin Bug y Flutter Worm, fueron los vinilos elegidos para intentar tentar a los basses que se encontraban apostados en los recodos  con árboles sumergidos, buscando los apostaderos para hacer los nidos.

El mayor número de picadas nos las proporcionó la lombriz Flutter Worm en color Shad y Watermelon Red, montadas con anzuelo libre. Bastaba lanzar esta lombriz en las proximidades de las ramas sumergidas, para tener casi inmediatamente la excitante picada de un bass llevándose insistentemente el señuelo en la boca. Clavada tras clavada sacamos un gran número de peces entre los 300 gramos y los 750 gramos, nada fuera de lo común, pero muy, muy divertido.

Montamos en otra caña las Lizards de 10 centímetros en color Watermelon Charteuse, obteniendo también buenos resultados, quizás menos picadas, pero ya conseguimos sacar el primer pez de más de kilo.

Pasado el medio día, las condiciones meteorológicas empeoraron un poco, las nubes con algo de lluvia hicieron aparición y se levantó un poco de aire. Como por arte de magia, los basses abandonaron las ramas sumergidas y se desplazaron a aguas más profundas, indudablemente detectaron una bajada de presión y un empeoramiento del tiempo.

Decidimos entonces probar suerte en los cortados de un recodo, donde sabíamos que también había árboles sumergidos, pero a unos 3 ó 4 metros de fondo. Decidimos montar entonces en las dos cañas dos Flapping Bugs de 10 centímetros, uno en color Watermelon y otro en Green Pumpkin, montados en Texas con un lastre de tan solo 3 gramos.

Tras varias prospecciones del fondo, tocando y notando la profundidad a la que se encontraba la vegetación sumergida, se produjo el milagro, en forma de dos buenísimas picadas casi simultáneas en cada caña. Varios minutos más tarde, dos basses hembras, cargadas de huevas, de más de 2 kilos colgaban de las manos de cada pescador, fotos, sonrisas y al agua de nuevo.

La  insistente lluvia que comenzó a caer y los negros nubarrones que presagiaban tormenta, nos hizo recoger rápidamente las cañas y finalizar la jornada de pesca. Justo al llegar al coche la furia de la naturaleza se desató en forma de rayos, truenos y granizo, arrancamos y nos fuimos, eso sí con una gran sensación de placer y miradas de complicidad entre pescador padre y pescador hijo.

 

2 Respuestas

    • Normark Spain

      Hola Roger, puedes intentar conseguirlos a través de cualquiera de nuestras tiendas colaboradoras. Puedes localizar la más cercana a ti en el apartado Tiendas del menú. Suerte!

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