Algo perturba el sueño, la realidad del sonido del viento y la lluvia que golpea incesante los techos y las hojas de los árboles, el frio y la oscuridad de la noche.

Cada cosa en la caja de pesca tiene su orden discontinuo, todo deberá ser armado  en su secuencia perfecta en el momento sublime de la pesca…

El sonido del motor de la embarcación María Paula envía la señal sónica a distancia, ha sido detectada por los sentidos agudos del depredador de las aguas, nada veloz, presuroso, esa es la naturaleza de quien sabe matar. Las aguas cálidas de la zona tropical le han brindado todas las opciones para crecer, ser amo y señor del líquido elemento.
El señuelo Magnum Sinking Rapala trabaja a una velocidad de 6 nudos, la vibración es evidente en la puntera de la caña, trabaja a perfección,  está armado con anzuelos acerados muy afilados VMC, un señuelo específicamente diseñado para la atracción de grandes peces marinos, los anzuelos altamente resistentes y sus puntas listas para generar penetración aun en la más dura boca del depredador marino.

El señuelo surca las aguas a  profundidad, su inestabilidad natatoria brinda el efectos deseado ha cobrado vida el señuelo, en las aguas es un ser más que puede ser depredado; la bestia percibe a distancia con visión perfecta el potencial de la presa en problemas natatorios, el ataque es contundente los afilados dientes tratan de penetrar profundamente, pero chocan severamente sobre la superficie del Rapala  y son los anzuelos triples VMC los que hacen un contacto contundente en la boca generando un efecto de contención total,  la Macarela Sierra se dispara al horizonte  en un escape que hace que la alarma del carrete Shimano Tyrnos 8 suene con el sonido mágico que los pescadores esperan cuando dedican su tiempo a la pesca, la línea braided Power Pro le sostiene y el pescador realiza la acción de palanca con una caña Trevala, el fiero pez se devuelve,  ataca a dentelladas la línea tratando de cortarla sin éxito vez tras vez, esta resistirá para ello fue creada, nuevamente recorre las aguas con una velocidad que sobrepasa los 60 kilómetros por hora, la emoción es indescriptible o más bien el contarla crearía una condición de euforia que solo los pescadores pudiesen entender…

Por José Manuel López Pinto
Rapala VMC y Shimano Pro Staff
29 de Junio, 2011

Una Respuesta

  1. kris

    excelente escrito tanto por tu experincia chepe la calidad de servicio del capi allan el cual se ve en segundo plano en las fotos y ese hernoso equipo del cual tambien soy dueño de uno tambien.

    saludos.

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