Desde el momento en que estos señuelos salieron al mercado, nos proporcionaron gratas sorpresas en aguas del Mediterráneo. Conseguíamos peces en aquellos fondos en que la pesca al jigging tradicional no daba ningún resultado, y solo con los Engetsu Bottom Ship de Shimano, conseguíamos despertar su interés.

Un corto viaje de pesca a las islas Canarias nos daba la oportunidad de probarlos en aguas Atlánticas y con peces de tamaño superior. Llevábamos equipos para todo, spinning, jigging e Inchiku, para poder ir cambiando según la situación. Empezamos probando con las cañas de jigging mas potentes, ya que a primera hora de la mañana, es frecuente tener alguna sorpresa en esos fondos superiores a los 100 metros. La verdad es que no se nos dio nada mal, y en  una hora ya habíamos conseguido 2 dentones, 1 sama y varios pargos de mediano tamaño. En un receso de actividad, me decidí a mojar el equipo de Inchiku. Llevaba la nueva caña Jigwrex Bottom Ship, con su acción más potente, para mover señuelos de hasta 240 gramos, acompañada de un Saragosa 5000 cargado con Sufix 832 de 40 libras y un bajo Zippy de 50 libras. Pongo un Bottom Ship  de 160 gramos y empiezo a pescar. Primera bajada sobre un fondo de 120 metros y sin tiempo a notar la acción del señuelo a tal profundidad, se produce una violenta picada. Con trabajo, consigo levantar varios metros la pieza del fondo, pero de repente esta se suelta. Al recuperar compruebo que los finos anzuelos han quedado totalmente abiertos. De improviso hago un montaje nuevo sustituyendo los finos anzuelos por un assist hook, del tamaño 4/0 con cordaje largo, para que quede bien disimulado dentro del pulpo de goma. Volvemos a empezar y en pocos minutos consigo un bonito pargo. Tras este, las picadas se suceden y en poco tiempo ya son varios pargos, un sama de pluma, un dentón y un sama de ley grande. Mientras que los compañeros que continuaban pescando a jigging solo habían tenido una picada más en todo este tiempo. Visto el éxito, todos deciden montar las cañas de jigging ligero, lasJigwrex de 200 gramos, con estos efectivos señuelos. Fue una jornada muy entretenida con muchas picadas de peces de 1 a 6 kilos, mas algunas fallidas, el colofón la dio Climent mi compañero, con una fuerte picada de lo que acabó siendo un hermoso mero de cerca de 15 kilos que puso al límite su caña de jigging.

 

El gran atractivo de estos señuelos, está en la naturalidad de sus movimientos. Con una simple recogida continua, veremos como el señuelo ondula y tras de sí el pulpo de goma va serpenteando suavemente, resultando altamente atractiva para todo tipo de especies, mas aún en aquellas zonas con una elevada presión de pesca, en la que los peces ya casi conocen la marca de los jigs metálicos convencionales.  El cuerpo de plomo en forma de bala, permite un rápido descenso, consiguiendo mayor verticalidad en la pesca, incluso cuando en la zona hay corriente.

Texto y fotos: David Juanola

 

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