Después de seis jornadas de pesca con el Wildeye swim shad, color SD (shad), creo que me encuentro en disposición de hablar sobre él.

Un amanecer muy frío de enero, le dejé un SD a un amigo para que lo probara. Hacía más de un mes que los tenía y no me había decidido a ponerlos porque estaba teniendo muy buenos resultados con verdes y blancos, y no veía estos pikis excesivamente atractivos.

 

Nada más entrar en el agua ¡zas!

Una larga pelea en la que va amaneciendo poco a poco. La perfección.

 

Estaba pescando zonas de aguas cristalinas, donde los lucios están bastante pinchados y son muy selectivos. Aparte de esto, son zonas donde comen lucios y por eso el verde marca la diferencia.

A los 3 o 4 lances, Julito clavó un pez. Un gran pez.

Al principio venía solo, pero antes de que pudiéramos verlo, se volvió loco y dio una pelea brutal. Saco muchísimo hilo, dio unos cabezazos expectaculares y cada vez que Julio lo subía y conseguíamos verlo, volvía a coger los 8 metros. Brutal.

Después de esto, y como es lógico, los allí presentes optamos por ese piki color humo/ceniza.

 

Primer pez con el "Humito"

El siguiente fui yo. Picada en dos tiempos, y a la tercera ¡bang!. Lo mismo de antes; me vi arrastrando un pez sin dificultades, pero que pesaba. Ahí estaba seguro de que era un lucioperca de tamaño. Y cuando tengo al pez a mi altura y lo voy a subir despacio, me dice que no. Al momento mi caña estaba dobladísima y sumergida casi hasta el carrete. Cuando me recompuse y lo traje otra vez hasta debajo de mí se puso a dar vueltas en círculo. Sin duda ha sido el mejor molinillo que me ha hecho un lucio, ¡dos vueltas en círculo completas!. Después de esto, más carreras, más cabezazos y más violencia.

 

Segundo pez de ese mágico de estreno

 

Ya se había creado la leyenda de “el humito”.

Esa jornada salieron dos peces más con ellos.

A partir de estas experiencias tocaba buscar explicaciones a este éxito y  las respuestas vinieron rápido:

La siguiente jornada, entré en el agua,  hice el primer lance y a los 10 segundos

¡boom! Picadón, peleón y un lucio de 8 kilogramos delante de mí en la superficie a unos 4 metros. En ese momento, enfoqué al humito y lo ví en el borde del maxilar inferior del lucio. Mal sitio. Tenía una oportunidad solamente

Un ataque brutal

Antes de otra carrera inminente, opté por acercarlo despacio y de cara a mí. Parecía tranquilo por como se movía y como se comportaban sus ojos. Cuando estaba ya cerca me precipité y según fui a echarle la mano, se víó la sombra encima, revolcón brutal, y se suelta.

Ya era mometo de las respuestas.

El color shad no es un piki blanco. Es gris azulado y con rosas holográficos por dentro.

Después de analizar los pikis, he observado colas intactas y lomos literalmete reventados.

El SD después de la batalla

Esto puede ser un indicativo de que los lucios los asocian con luciopercas y tratan de triturar su aleta dorsal espinosa antes de tragarlos. También le pegan bastante por el vientre, supongo que buscando zonas más blandas de su anatomía.

 

Una foto de archivo de una lucioperca atacada por un lucio de arriba abajo.

En los sitios donde estoy pescando hay una competición feroz entre el esócido y las luciopercas. Éstas alcanzan tamaños exagerados y producen frezas descomunales que dan como resultado nubes de peces pequeños. En estas zonas apenas hay luciopercas medianas ni pequeñas, y esto es bastante notorio, y bastante sabido por todos los pescadores de la zona. Así que todas las luciopercas de cada primavera que en invierno tendrán entre 10 y 20 centímetros seguramente que acaben en el estómago de estos lucios del frío.

 

Me inmagino que una lucioperca de 13 centímetros será un manjar para cualquier lucio, grande o pequeño, y por eso los estoy moviendo con este color en días de una o dos picadas.

 

Un pez de río.

Otro detalle que no hace más que sumar efectividad a este piki es la boca de color rojo.

Es un piki translúcido pero bastante más opaco que otros. Se ve muy bien a bastante profundidad y, a la vez, la purpurina lo hace letal en condiciones de sol, mucha claridad o aguas cristalinas.

De momento no he buscado luciopercas con él, pero mucho me temo que va a ser dinamita.

En zonas con luciopercas es una opción top para clavar peces grandes.

 

 

Artículo realizado por: Tomás Pellicer

2 Respuestas

  1. Toni Martinez

    Estos pikies de Storm hace años que los utilizo en especial para luciopercas y lucios con magníficos resultados,aunque los atacan todos los depredadores tanto de río como de mar.Excelente jornada. Un saludo.

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    • Tomy

      Si, la verdad es que he tardado en fijarme en esta librea Toni, pero esta primavera espero recuperar el tiempo perdido, jejeje

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