El dragado de los ríos consiste en extraer el material del fondo; es decir, la arena, las piedras, los sedimentos, pero también toda su parte viva, las plantas y demás organismos pequeños que son esenciales para el ecosistema fluvial. Entonces, ¿para qué se realiza esta práctica? La explicación más tradicional y mayoritaria que suele darse para este tipo de prácticas es que la acumulación de sedimentos podría provocar inundaciones, principalmente al paso de las ciudades. “Sin embargo”, ha aclarado el portavoz de Ecologistas en Acción, Pablo Cotarelo, “los dragados se han convertido en una práctica tan rutinaria que en la mayoría de los casos ya no se estudia si el riego de inundación es real o no lo es”.

Dado el enorme daño ambiental que producen, y su casi nula utilidad social, la organización Ecologistas en Acción ha exigido al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino que abandonen definitivamente el dragado de ríos en nuestro país. Pero, ¿por qué no se detiene esta práctica? “Desde Ecologistas en Acción sospechamos que hay otros intereses detrás”, ha explicado Cotarelo en nota de prensa, “como la utilización de esos materiales que se extraen del fondo de los ríos para la construcción”.

“No se trata sólo de ecosistemas fluviales, aislados del ser humano; nosotros dependemos de esos ecosistemas; de su conservación”, ha denunciado el portavoz de la organización. “Y los ríos que pasan por nuestras ciudades se están convirtiendo en canales sin vida”.

Fuente: Extremadura al día

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