En la actualidad, el panorama para los pescadores recreativos y deportivos en España, es francamente negativo.

Continuadas agresiones a los derechos fundamentales de este colectivo, por parte de las Administraciones Públicas que las gestionan y regulan supuestamente en nombre de estos pescadores (que también son contribuyentes, votantes y pertenecientes a una sociedad democrática), en forma de inexplicables limitaciones de todo tipo y prohibiciones sin fundamento y criterio, están dando al traste con una actividad sana realizada en plena naturaleza, culturalmente implantada en todos los territorios, socialmente rentable y económicamente importante e imprescindible, dada la gran cantidad de gremios e industrias que agrupa. En definitiva esta actividad tiene un excelente ratio de rentabilidad socioeconómica, en relación al volumen de riqueza generado (comercios, distribuidores, turismo, hostelería, desplazamientos, en definitiva miles de puestos de trabajo), con el escaso impacto ambiental que produce.

La pesca profesional es necesaria, también es una parte importante de la economía de nuestro País, pero no puede pretender extraer más de lo que los ecosistemas acuáticos son capaces de soportar, e indiscutiblemente no tiene derecho a explotar la totalidad de este recurso. Las catástrofes, en forma de vedas para especies, veda para caladeros, paros de las flotas, paros biológicos, no son nada más que producidos por la mala gestión de los recursos pesqueros que en España se ha realizado y se realiza.

Por otra parte es incuestionable, que la pesca profesional es capaz de acabar con  nuestra riqueza pesquera rápidamente, pues al fin y al cabo, son intereses privados los que explotan un recurso que es de todos. También es incuestionable que en numerosas ocasiones, las artes de pesca utilizadas por los pescadores profesionales son totalmente destructivas, no solo para las especies de peces, sino también para los ecosistemas costeros. Todos sabemos lo que ocurre con las artes de arrastre en las zonas próximas a la costa. También todos sabemos lo que ocurre cuando las redes de los pescadores profesionales se llenan de especies no comercializables que son tiradas por la borda, millones de toneladas de peces muertos, y así temporada tras temporada, sin ninguna utilidad, todo un derroche ecológico en términos de biomasa y de biodiversidad, términos tan de moda hoy en día.

Intentar equiparar y regular de la misma forma la pesca profesional con la deportiva, recreativa, desfavoreciendo rotundamente a esta última, como se hace en España, parecería un chiste o una broma en cualquier otro país, pero desgraciadamente ocurre aquí y ahora.

Por todos estos motivos, ADAP (Asociación de Distribuidores de Artículos de Pesca) ha tomado una iniciativa para recoger firmas por el descontento del sector de pesca recreativa y deportiva, para hacer valer su derecho a poder pescar, dadas las continuas limitaciones y prohibiciones que las Administraciones Públicas están imponiendo tanto en nuestros ríos y aguas interiores, como en nuestros mares y costas.

Colabora: descarga e imprime el documento, recoge las firmas de tus amigos pescadores, pero también de los que por su trabajo dependen de la pesca deportiva, Hoteles, restaurantes, clubs náuticos, házselo llegar a todos tus amigos pescadores. Si no puedes imprimir, pásate por tu tienda de pesca y firma; le estamos enviando el documento a todas las tiendas de pesca.

 

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